Prada en la Semana de la Moda de Milán
Viernes, 26 Septiembre 
A desconcertar. Para bien y para mal. Pero para todos aquellos que vayáis a abalanzaros sobre ella y desdeñarla hasta la saciedad, esperad un poco, os lo aconsejo, lo que hace Miuccia Prada no es de consumo inmediato, hay que observar, luego ver, y después mirar. Es como el buen vino, hay que saborearlo, si te lo tragas de golpe, nunca lo podrás apreciar de verdad.
Lo que a priori te puede parecer horroroso seguro que luego te eclipsa, lo de Prada es siempre un golpe en seco a primera vista, siempre te impacta, aunque no sepas si eso es bueno o malo; visualmente, es la reina, sus puestas es escena son sobrias, como ella, como su filosofía, como su estética. Es el polo opuesto al barroquismo aunque sus colecciones rebosen exceso. Como prueba, su colección de invierno, que a pesar de la sobredosis de encaje, del que ella sola ha hecho la tendencia del invierno, como siempre, no logra cargar, lo que carga es luego la sobreexposición en las revistas, pero su manera de presentarlo, es impecable.
